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URBO es una relajante combinación de los géneros de construcción de ciudades y fusión de elementos
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John Walker
Pero da la sensación de que el relajado título de construcción de ciudades URBO podría ser el embajador que les abra la puerta de vuestros ordenadores. El estudio de desarrollo Door 407 es conocido sobre todo por un alocado simulador de batallas titulado Diplomacy is Not an Option. Sin embargo, durante el proceso de desarrollo de aquel título, decidieron contratar una hornada de trabajadores nuevos a los que encomendaron un nuevo proyecto. Fue el origen de URBO, un juego que podría muy bien convertirse en vuestra nueva obsesión.

"URBO era algo así como un proyecto piloto para la sangre nueva que acabábamos de incorporar al estudio —nos cuenta el miembro de Door 407 Andrey Belousov—. Necesitábamos un equipo capaz de diseñar y desarrollar un juego de construcción de ciudades de última generación. El objetivo era ligeramente experimental, pero muy exigente: crear un título de mecánicas sencillas que resultase relajante pero también interesante"
Los juegos de fusionar elementos son una ramificación muy concreta de un género que goza de una asombrosa popularidad, los "idle games", algunas de cuyas variantes, como los llamados "clickers", han alcanzado ya gran popularidad. Pensemos en Cookie Clicker o en AdVenture Capitalist.
Pero los jugadores de PC no deberían subestimar las dimensiones que alcanzan los juegos de fusionar elementos en el otro sistema solar. El concepto básico es que comienzas con una serie de objetos de valor 1, que se fusionan entre sí para crear otros de valor 2, los que a su vez se fusionan para crear objetos de valor 4 y así sucesivamente. Por lo general, la fusión tiene lugar sobre una cuadrícula, lo que quiere decir que lo esencial es gestionar el espacio y combinar objetos de manera estratégica a fin de generar el máximo valor.

URBO coge este concepto y lo adapta a algo que parece más apropiado para un PC: un simulador de construcción de ciudades en el que nuestro objetivo es crear las urbes más pobladas posibles. Los edificios se levantan sobre cuadrículas de distintos tamaños, y la mecánica consiste en que, al colocar juntos tres o más edificios de "un bloque", estos se fusionan en un edificio de dos bloques que se sitúa en la casilla del último edificio que se colocó.
Lo mínimo para realizar una fusión es juntar tres edificios, pero si se fusionan más de tres a la vez o se encadenan combos, se obtienen puntos para un indicador en el que, una vez conseguidos cinco puntos, se desbloquean "cartas". En efecto, cuando se rellena este indicador, se puede elegir entre cuatro cartas de bonificación seleccionadas al azar que nos permiten hacer cosas como recibir un edificio de cinco bloques gratis, fusionar dos edificios no adyacentes, mover un edificio a una casilla vacía o intercambiar la posición de dos edificios.
Todos estos elementos se combinan para crear un juego increíblemente adictivo y complejo que, al mismo tiempo, resulta tranquilo y sereno. El contraste con Diplomacy is Not an Option es muy marcado, pero Door 407 sostiene que los dos títulos se parecen más de lo que piensa la gente. "No hemos querido que fueran experiencias opuestas —nos explica Belousov—. Desde la perspectiva del jugador, pueden parecer juegos distintos, pero, en realidad, los dos son juegos de estrategia. Y los juegos de estrategia son nuestra especialidad".

URBO os deja planificar cuatro movimientos con antelación. Es decir, que os muestra los cuatro siguientes edificios que van a aparecer para que os resulte más fácil planear fusiones. Si sabéis que os van a salir cuatro horribles edificios de un bloque seguidos, podéis colocarlos de tal modo que, cuando aparezca un quinto, podáis encajarlo entre dos parejas para completar un grupo de cinco. Además, si habéis preparado la cuadrícula para que el nuevo edificio de dos bloques pueda alinearse con otros dos iguales, se formará una cadena y se creará un edificio de tres bloques. Y así sucesivamente.
Los edificios pueden tener hasta ocho bloques, que os interesa construir en los bordes de la cuadrícula o moverlos allí en cuanto podáis usando las cartas. Por muy bien que juguéis, os acabaréis quedando sin espacio. A fin de cuentas, esto no es el Tetris y, más tarde o más temprano, os encontraréis con demasiados edificios de muchos bloques que, combinados con una racha de edificios de uno y dos bloques, pondrán fin a la partida.
Pero lo mejor de todo es que esto no supone un fracaso. Es entonces cuando URBO proclama alegremente que habéis terminado la construcción de la ciudad. ¡Lo habéis conseguido! ¡Habéis levantado una preciosa urbe! Podéis entrar entonces en el modo foto y sacar algunas capturas de pantalla de vuestra obra magna. Y, aunque pueda parecer que no, esto supone una gran diferencia desde el punto de vista sicológico.

"La verdad es que nunca sabes cómo lo consigues —nos explica Belousov cuando le preguntamos cómo ha hecho el equipo para crear un juego tan absorbente—. Es una cuestión de equilibrio, estilo artístico, ritmo del juego y encaje de todas las piezas. Durante el proceso de desarrollo, llevamos a cabo muchas pruebas internas. En cada fase, queríamos asegurarnos de que el juego que estábamos creando seguía siendo el que nos apetecía lanzar".
La satisfactoria jugabilidad de URBO se beneficia también de un diseño artístico precioso, con distintos edificios que se pueden desbloquear y colocar en diferentes ubicaciones, con cuadrículas de tamaños variados y elementos únicos. Algunos niveles, por poner un ejemplo, cuentan con dos o tres mesetas, y solo nos abren sus fases posteriores cuando hemos "perdido" las anteriores (aunque, nuevamente, el juego nos deja muy claro que la derrota es, en realidad, una victoria). En un nivel en concreto hay una especie de ídolo que genera potenciadores cuando se fusionan edificios en casillas adyacentes. ¡Y en otro recibimos ayuda en barco!
Todo parece tan sencillo que al principio pensé que solo iba a disfrutar de URBO durante un rato, pero al final acabé dedicándole un día entero... y parte de la noche. Es un juego extraordinariamente relajante en el que el fracaso se percibe como un éxito y el proceso de jugar resulta sosegado, satisfactorio y adictivo.
URBO ya está disponible en la Epic Games Store.