
Teclados mecánicos: qué son, por dónde empezar y qué buscar

Comprarse un buen colchón es de sentido común, ya que pasamos al menos un tercio de la vida en la cama. Si seguimos esa lógica, ¿no deberíamos pensar en cuantas horas pasamos usando el teclado cada día? Entre el tiempo que pasamos trabajando, chateando con amigos y jugando a videojuegos, seguro que son bastantes. Independiente de para qué lo uses, te mereces un buen teclado. Y quien dice "buen teclado" suele querer decir "un teclado mecánico".
Si quieres deshacerte de tu teclado barato con teclas pegajosas y cambiar a algo mejor, aquí tienes algunos consejos sobre qué buscar y por dónde empezar.
¿Qué es un teclado mecánico?
Existen dos tipos de teclados modernos: los mecánicos y los de membrana. Puede que sea simplificar demasiado, pero para esta guía, solo necesitas conocer estos dos.
Teclado de membrana:
La mayoría de los teclados que puedes encontrar en el mercado son de membrana. Si abres uno por la mitad, verás que tiene dos capas de membrana en el interior. Cuando pulsas una tecla, las membranas chocan y se accionan, lo que hace que una letra aparezca en pantalla.
Hay teclados de membrana que están bastante bien. La mayoría de los portátiles llevan este tipo de teclados. Por ejemplo, ahora estoy escribiendo esta parrafada desde el teclado de mi portátil, que me gusta mucho. Dicho esto, la gran mayoría de estos teclados son baratos y funcionales. Cuando una empresa necesita comprar muchos teclados para equipar puestos de trabajo, buscan los dispositivos más baratos, los que llevan interruptores con cúpulas de goma que dan la sensación de estar amasando plastilina al escribir. Te mereces algo mejor.
Incluso los mejores teclados de membrana tienen algunos inconvenientes. Los materiales de estos dispositivos se desgastan más rápido que los de los mecánicos, y los más baratos suelen aguantar uno o dos años de uso como mucho. Además, tienes que empujar las teclas hasta el fondo cada vez para que se registren las pulsaciones. Esto puede llegar a ser un problema para los dedos y las muñecas con el tiempo.

Teclados mecánicos:
Por definición, los teclados mecánicos cuentan con un interruptor independiente bajo cada tecla. Esto es lo que los distingue de los teclados de membrana.
Sin embargo, no es lo único; hay más diferencias. Los teclados mecánicos suelen ser más resistentes y fiables, ya que están fabricados con materiales de mejor calidad. Además, como cada tecla tiene un interruptor, suelen contar con la función "n-key rollover", que hace que, aunque presionemos todas las teclas del teclado a la vez, el ordenador pueda registrar cada una de esas pulsaciones. Las versiones más baratas de los teclados de membrana pueden llegar a confundirse si pulsas tres teclas a la vez, y los de gama alta normalmente solo alcanzan a procesar diez teclas.
Pero la característica más destacable de los teclados mecánicos es la gran variedad de experiencias de escritura que ofrecen. Existen muchos tipos de teclados mecánicos. y pueden tener una grandísima variedad de interruptores. Algunos son fáciles de pulsar, mientras que otros son más duros y te puede costar un poco más. Algunos se activan casi con soplarles, y para otros tienes que ir un poco más en serio. Por otro lado, está la respuesta táctil, que probablemente sea la función que más se relaciona con los teclados mecánicos. Es el "tac, tac, tac" que se oye desde la habitación de al lado, aunque no todos hagan estos ruidos. Veámoslo un poco más en detalle.
Respuesta táctil
Al contrario que sucede con los teclados de membrana, en la mayoría de los teclados mecánicos no hace falta pulsar las teclas hasta el fondo para que las letras aparezcan en pantalla. Existe algo llamado "punto de actuación", que suele ubicarse a unos milímetros de la parte inferior del mecanismo. Es el lugar donde las dos piezas de metal del interruptor mecánico se juntan, activan el circuito y crean una letra.
Los distintos interruptores mecánicos que existen tienen varias formas de indicar (o de no indicar), que has alcanzado el punto de actuación. Se suelen clasificar en tres grandes categorías: táctiles, lineales y con clic.

Lineal: ¡sorpresa! Los interruptores lineales no cuentan con respuesta táctil. Cuando pulsas una tecla, esta desciende con un movimiento suave y recto. Por eso se llaman lineales.
Son los más los más populares para jugar a videojuegos, ya que son rápidos y precisos. Un interruptor lineal de baja resistencia caerá hasta el fondo y volverá a subir antes de que puedas procesar el movimiento. También son más silenciosos que otros interruptores mecánicos, lo que es importante si estás transmitiendo en directo o si tu compañero de piso está durmiendo.
Sin embargo, no todo son ventajas. Como las teclas no necesitan tocar el fondo y no hay respuesta al alcanzar el punto de actuación, podrías acabar pulsándolas más fuerte de lo necesario. Y esto puede llegar a ser un problema para los dedos y las muñecas.
Por otro lado, puede que te guste el ruido.

Con clic: los interruptores con clic son todo lo contrario a sus homólogos lineales. Por el ruido que hacen, son los que la gente suele asociar más con los teclados mecánicos. Si usas un interruptor lineal en la oficina, tus compañeros (seguramente) no se den cuenta. Pero si usas un interruptor con clic, seguro que tendrás alguna queja. O como mínimo, te echarán alguna miradita.
Los interruptores con clic combinan dos tipos de respuesta sensorial. Sentirás y oirás un fuerte "tac" cuando alcances el punto de actuación. Por esta razón, son una buena opción para escribir. Aprenderás rápido a sentir el punto de actuación en vez de pulsar cada tecla hasta el fondo, y con esto relajarás las muñecas y los dedos. Incluso puede que empieces a escribir más rápido. Ah, ¿he mencionado ya que hacen ruido?
Seguro que te encantarán estos interruptores y su satisfactorio sonido, pero seguramente a la gente que te rodea no les gustarán tanto. Por eso, puede que te convenga optar por una opción intermedia, como la que proponemos más abajo.

Táctil: los interruptores táctiles están en un punto intermedio entre los interruptores lineales y los interruptores con clic. Al pulsar una tecla, sentirás un pequeño "golpe" en el mecanismo. Esta suave respuesta indica que has alcanzado el punto de actuación.
Es un golpe que se siente más que se oye. Esta es la diferencia fundamental entre los interruptores táctiles y los interruptores con clic, y hace que los táctiles sean una opción muy interesante para quien quiera los beneficios de un teclado mecánico sin tener que molestar a su familia, sus compañeros, vecinos, mascotas, etc.

Interruptores ópticos
En los últimos años, ha surgido un nuevo tipo de interruptor que se ha granjeado bastante éxito entre los jugadores. Los interruptores ópticos también están en un punto intermedio entre los interruptores lineales y los interruptores con clic, pero presentan una diferencia clave: no cuentan con dos piezas de metal que se junten para activar el circuito, sino que se activan con láseres. Parece algo futurista, ¿verdad?
Los fabricantes hablan mucho de las ventajas de los interruptores ópticos, pero lo mejor es su durabilidad. Como tienen menos partes móviles, se desgastan menos. Con todo, aunque un teclado óptico puede durar 15 años, uno mecánico durará aproximadamente 10. Dada la diferencia de precio de los teclados ópticos, uno mecánico será más que suficiente para la gran mayoría de personas.
Materiales, distribución e iluminación
Una vez tengas claro el tipo de interruptor que quieres, lo siguiente es buscar el teclado que más se adecue a tus necesidades. Esta parte es la más subjetiva. ¿Prefieres un teclado industrial y robusto con un estilo agresivo? ¿O estás pensando en un teclado discreto para la oficina? ¿Te gustan los colores pastel o buscas un estilo "gamer" con colores rojo y negro?
Sin importar tus gustos, seguro que hay un teclado para ti en el mercado. Sin embargo, si te gusta mucho personalizar tus dispositivos, puedes probar con teclas personalizadas y kits para personalizar el teclado tú mismo, pero eso no lo cubriremos en este artículo. Además, esta opción suele ser bastante cara y prácticamente es una afición en sí misma.
Si vas a comprar un teclado estándar, hay ciertos asuntos adicionales que debes tener en cuenta.

Retroiluminación: si pasas mucho tiempo en una habitación sin luz, es probable que quieras un teclado retroiluminado. Resulta muy útil. Hay teclados que aún vienen con iluminación monocolor (por ejemplo, en blanco). Sin embargo, la gran mayoría de teclados "gaming" son compatibles con iluminación RGB, lo que significa que puedes elegir el color que quieras. Sea como sea, recomendamos que tengan algo de luz.
Teclas: las teclas son las partes del teclado que puedes ver y tocar. En general, están fabricadas de dos tipos de plásticos: ABS y PBT.
El ABS es el más común. Es suave, ligero, barato y fácil de fabricar. Con el desgaste que produce el paso de los años, el plástico tiende a adquirir un aspecto "brillante". Además, se fabrica en muchos colores.
El PBT es más resistente y no adquiere ese delator tono brillante, lo que lo convierte en una opción popular entre los entendidos. Tiene un acabado más texturizado que el ABS y también es más caro. Si tu teclado está hecho de PBT, genial, pero no es algo de lo que deberías preocuparte demasiado.
Carcasa: debes tener en cuenta los materiales de fabricación de la carcasa del teclado. No pasa nada si es de plástico, pero asegúrate de que se haya construido bien y sea resistente. Los interruptores de la mayoría de los teclados mecánicos van colocados sobre una placa de metal para dar peso adicional a la carcasa.
Si escribir es lo tuyo, elige una carcasa de metal. Mi teclado personal, el que uso a diario, tiene un marco de aluminio. Puede que sea más pesado, pero es a prueba de bombas.

También hay teclados que no cuentan con carcasa exterior y en los que las teclas "flotan" sobre la placa trasera. Estos van genial para presumir de iluminación RGB y también son prácticos a la hora de limpiarlos, ya que resulta más fácil usar esprays de aire comprimido en ellos. Pero me temo que tendrás que esforzarte bastante para mantenerlos impecables, ya que el pelo, la suciedad y otros restos serán muy visibles entre las teclas.
Distribución: antes de comprar un teclado, también tendrás que considerar qué distribución quieres. Cuando piensas en un teclado, seguramente se te vendrá a la cabeza lo que llamamos un teclado completo (100 %). En la distribución estadounidense estándar, hay 104 teclas. Pero también hay teclados sin pad numérico, a los que llamamos TKL ("tenkeyless") u 80 %. Incluso existen teclados 60 % que no tienen teclas de función ni de dirección. Estas opciones son populares para jugar a videojuegos, porque prescinden de teclas que los jugadores de todas maneras no utilizan y hacen que el conjunto del PC con sus accesorios resulte más ergonómico. Además, te deja más espacio para el ratón.
¡Olvídate de eso de quitarle teclas al teclado! ¿No preferirías añadir alguna? Deberías pensar si quieres añadir alguna función extra a tu teclado, como teclas macro o multimedia, así como controles o diales de volumen. También deberías ver si el teclado cuenta con un "modo juego", que usualmente desactiva la tecla de Windows.

Un buen punto de partida
Ahora, volvemos a la pregunta del principio, ¿cómo debería ser mi primer teclado mecánico?
Para la mayoría de los jugadores que busquen su primer teclado mecánico, recomendaría uno que cueste entre unos 100 y 150 € y que tenga retroiluminación, alguna manera dedicada de controlar de volumen, una distribución TKL u 80 % e interruptores lineales. Si encuentras uno con un reposamuñecas decente, aún mejor. Si no, seguro que podrás hacerte con uno más adelante.
Ahora bien, si pasas mucho tiempo escribiendo, puede que los interruptores lineales no sean para ti. En ese caso, las recomendaciones de arriba siguen siendo útiles, pero valora la elección del tipo de interruptores según tu situación actual y de la cantidad de ruido que toleren tus seres queridos. Aunque en lo personal me encantan los interruptores con clic, lo normal hoy en día es que acabe usando interruptores táctiles, porque me gusta quedarme usando el ordenador hasta tarde sin molestar a nadie. Como dicen, es lo que tiene hacerse mayor.