
Seis juegos en los que mola ser el malo

A lo largo de los años ha habido juegos que han intentado dar la vuelta al guion y obligarte a jugar en el papel del malo. Sin embargo, no muchos lo consiguen. O te obligan a hacer todas las heroicidades habituales mientas llevas un sombrero un poco diferente o se acobardan a la hora de dejarte ser verdaderamente malévolo. Parece que el mejor enfoque es hacer que ser un poco malote sea opcional. Cuando se te da ese nivel de libertad, el demonio que todos llevamos dentro sale disparado. Podrías ayudar a un perrito hambriento a encontrar un hogar, pero ¿no preferirías usarlo como munición para tu cañón canino?
Hoy celebraremos esos juegos que te dejan sacar tu lado más oscuro, esos en los que ser un cretino puede ser divertidísimo. No te sientas mal, no eres peor que el resto de la gente.
Untitled Goose Game
Delitos: comportamiento de ave acuática
Vale, es verdad, este juego va de ser el mal en estado puro. Untitled Goose Game te engaña con su presentación tan dulce, sus gráficos con estilo de dibujos animados, la ambientación tranquila y el hecho de que controlas a un suave pajarito. No obstante, tal y como dice el eslogan del juego: "Hace una mañana preciosa y tú eres un ganso muy desagradable".

Imagínate la escena: estás pasando el rato en el jardín mientras tus hijos juegan a la pelota fuera, en una calle tranquila. Todo es de lo más apacible, excepto por el ganso que se ha metido en tu jardín, ha arrojado todas tus calabazas a un estanque, se ha cargado la escoba y ha tirado la radio a un charco. ¿Te hemos dicho ya que también ha atrapado a tu hijo en una cabina telefónica?
De eso trata Untitled Goose Game, de ser un completo sinvergüenza y molestar innecesariamente a tanta gente como puedas para tachar tareas de una lista. ¿Que por qué tiene un ganso una lista de tareas malévolas? Pues porque todos los gansos tienen una.
Goat Simulator 3
Delitos: allanamiento de morada (y lamer)
El único animal más cerdo que un ganso es una cabra. De ahí la existencia de Goat Simulator 3, un juego que trata sobre ser la peor cabra posible.

Ridiculizando tantos juegos de mundo abierto como puede, GS3 se desarrolla en la isla de San Angora y te pone en la piel de una cabra. Básicamente te dedicas a sembrar el caos en una granja: cargas contra personas, objetos y otros animales con la esperanza de desencadenar una serie de explosiones que destruyan extensiones enteras de terreno en el proceso.
Hay todo tipo de misiones secundarias que completar, y en ellas inevitablemente se te pedirá que provoques un barullo, molestes a gente o atravieses un muro con una cosechadora. Otras te desafiarán a hacer un triple salto mortal hacia detrás o a conseguir que exploten 10 personas a la vez.
Pero lo más importante es que le pegues la lengua a una persona y la arrastres por el corral mientras grita pidiendo ayuda. Todo bien.
Hitman 3
Delitos: asesinato
Se podría argumentar que en realidad no hay forma de ser un asesino bueno. No es el tipo de trabajo del que puedes hablar en una fiesta sin que la conversación se ponga un poco tensa. ("Ah, ¿en serio? Pues… Debe ser… ¿Es lo que estudiaste en la uni?") La saga Hitman te da acceso a todos los métodos de asesinato existentes, desde los más sutiles e indetectables hasta los innecesariamente crueles. Y esto es especialmente cierto en el caso de Hitman 3.

En este juego te puedes disfrazar de barman de cócteles, envenenar con descaro la bebida de tu víctima y ponérsela directamente delante. Puedes encontrar pruebas incriminatorias de que tu objetivo se la jugó a su mujer, hacer que ella se las encuentre y dejar que se ocupe de su marido. Intenta cambiar una pelota de golf normal por una explosiva, y luego observa cómo tu desafortunada víctima se despide de este mundo mortal. O puedes despedir a suficientes empleados de un mismo jefe como para que al final uno de ellos esté tan cabreado como para vengarse de él.
Ensúciate las manos, o no. Sea como sea, no cabe duda de que maquinar estos asesinatos es un oscuro arte.
Grand Theft Auto V
Delitos: todos
Superar el límite de velocidad, robar coches, atracar bancos y llevar camisas horteras: en Grand Theft Auto V se cometen tantos delitos que acabaríamos antes enumerando las cosas inofensivas que puedes hacer. Como jugar al tenis, por ejemplo, o al golf.

Pero ser malo es parte de la esencia de Los Santos. Es un sitio en el que los lanzagranadas están tirados en medio de la calle, esperando a que alguien los dispare. Los delitos van desde dar un empujoncito a un coche de la policía hasta robar reactores militares.
El sistema de búsqueda te sirve como correa de contención. Con una estrella, cuando llames la atención de unos policías por quemar rueda delante de ellos, podrás huir hasta que las cosas se calmen. O bien puedes ir más lejos. Coge el coche más rápido del juego, conduce en dirección contraria por la autopista y causa el suficiente alboroto como para que la policía inicie una persecución; las estrellas del nivel de búsqueda irán acumulándose como la sangre en un parabrisas. Sigue con la conducción temeraria y la destrucción aleatoria de todo lo que veas y no tardará en aparecer el ejército. Después de eso, la intensidad de su reacción irá en aumento en proporción a tus actos. Cuando llegues a las cinco estrellas, los tanques empezarán a dispararte, los helicópteros a rondarte, y probablemente te arrepentirás de haberte puesto esa camisa.
EVE Online
Delitos: chantaje, malversación, terrorismo
Se puede jugar a EVE Online, el MMO espacial lanzado hace 20 años, como una persona totalmente decente. Puedes dirigir una organización minera, llevar suministros de un planeta a otro o capitanear una enorme flota de naves de guerra cuyo personal está compuesto por decenas de jugadores. O bien puedes cargarte toda una economía.

La escala a la que la gente ha llevado a cabo actos terribles en EVE no es comparable a ninguna otra cosa en el mundo de los videojuegos: los jugadores que se dedican al grifeo han causado niveles operísticos de terror en todo el universo del juego, y sus actos se extienden hasta el mundo real. Este es un juego en el que la piratería, los cobros por protección y los rescates son características y no fallos, y en el que los jugadores han visto cómo se destruían en combate naves valoradas en casi 10 000 dólares de dinero real.
Pero el caso más destacable probablemente sea el de Samantha Myth, que se pasó 16 meses infiltrándose en la Amamake Police (policía de Amamake), hizo amistad con otro jugador llamado Tikktokk Tokkzikk y luego lo estafó para que le diera su famoso barco único. En ese momento, Samantha desertó inmediatamente, cogió el barco, que tenía un valor de 1550 dólares, y lo puso a la venta.
Mass Effect
Delitos: megamuertes de ciencia ficción
No cabe duda de que la saga Mass Effect incluye algunos de los mejores juegos de ciencia ficción de todos los tiempos. Desde su aventura galáctica en tres partes hasta su final inequívocamente brillante, pasando por las relaciones que se establecen entre todos los personajes del juego, la historia del comandante Shepard es oro puro. Ah, y también puedes cometer asesinatos loquísimos.

Al ser un juego de BioWare (los reyes de los RPG con decisiones éticas), Shepard tiene la oportunidad de ser un cretino de campeonato en diversos momentos de los tres juegos. Al tratar con muchos de los intrincados PNJ, puedes darles alegría y consuelo o hacer que se sientan como el culo cada vez que hablas con ellos. Mediante el sistema de moralidad binario de Virtud contra Rebeldía, la cantidad de decisiones viles que tomes influye en cómo te ve el universo.
Pero, incluso dejando a un lado todas esas oportunidades, los tres juegos tienen momentos en los que te puedes cargar a razas enteras, y (en cierta forma) no todas son malvadas. ¿Ya te has hartado de los geth? A pastar. ¿Los Segadores? Segados. Si es que hasta puedes sabotear la cura de una plaga creada en laboratorio para acabar con una raza. Y no nos olvidemos de los 300 000 batarianos a los que no te queda otra que exterminar en uno de los DLC.