
Antstream Arcade recupera cinco juegos perdidos y creados con el kit de desarrollo para aficionados Net Yaroze de PlayStation

La misión de Antstream Arcade consiste en recuperar juegos clásicos y adaptarlos a cualquier dispositivo moderno que se os pueda ocurrir para ofrecerlos desde la nube. De momento, han conseguido resucitar Net Yaroze de Sony al traer de vuelta cinco títulos de la casa y añadirlos a su amplia biblioteca. Y todavía les quedan ases bajo la manga.
Net Yaroze se lanzó en 1996 en Japón y en 1997 en el resto del mundo y fue un kit de desarrollo de PlayStation dirigido a diseñadores de videojuegos aficionados. Por 750 dólares (unos 1500 hoy en día), estos desarrolladores recibían una PlayStation en negro mate para llevar a cabo trabajos de depuración, por lo que podía conectarse a un ordenador o Mac, junto con herramientas de software que facilitaban la programación de juegos compatibles con la consola.
No tardó en surgir toda una comunidad de desarrolladores de videojuegos a raíz de Net Yaroze que consiguió producir más de un centenar de títulos entre los años 1997 y 2004, una cantidad importante para la época. Los usuarios de PS1 del momento solían encontrarse estos juegos en discos en portadas de revistas, ya que era el modo habitual de hacer que circularan.
Con la llegada de la PlayStation 2, la comunidad de desarrolladores surgida con Net Yaroze se fue disipando. Aunque todavía se encuentran varios de aquellos títulos en YouTube, hace décadas que no se juega a muchos de ellos.
No obstante, ha vuelto la era de Net Yaroze.
"Comenzamos a debatir acerca de la conservación de los juegos originales de Net Yaroze a mediados de 2023", confiesa Mike Rouse, jefe del estudio en Antstream Arcade. Como servicio en streaming de títulos retro, Antstream Arcade permite acceder a más de 1300 juegos de consolas y máquinas arcade de antaño. Los títulos comprenden desde imprescindibles del arcade como Pac-Man o Space Invaders hasta clásicos de la aventura como Maniac Mansion o The Secret of Monkey Island, incluyendo videojuegos de la época de la PS1 como Hogs of War.
De hecho, fue durante las preparaciones para incluir en el servicio los juegos de PlayStation cuando salió a colación el tema de Net Yaroze. "Estábamos poniendo a punto nuestro equipo de producción para el plan de desarrollo de PlayStation", dice Rouse. "Y entonces se comentó el tema de Net Yaroze y lo mucho que molaría contar con un catálogo de sus juegos en la plataforma".
Encontrar y restaurar este tipo de material a menudo conlleva años, ya que "no solo hay que dar con los títulos en sí, sino también rastrear a los propietarios de las propiedades intelectuales y las ROM originales", explica Rouse. No obstante, el proyecto de Net Yaroze por parte de Antstream resultó ser bastante sencillo en ese aspecto. "Estaba todo muy bien documentado y hay miembros de nuestro equipo que ya habían trabajado con los desarrolladores originales de Net Yaroze de PlayStation. Incluso conseguimos localizar los contratos originales en blanco que Sony había emitido para asegurarnos de que lo que queríamos hacer era posible".
Como resultado, Antstream añadirá cinco juegos de Net Yaroze a Antstream Arcade esta semana: Adventure Game, Bouncer 2, Pushy IIb, Time Slip y Arena. Funcionan como una interesante muestra representativa del amplísimo catálogo disponible. Como es habitual en las esferas de desarrollo de videojuegos nuevas y emergentes, muchos títulos de Net Yaroze eran reinterpretaciones de clásicos arcade. Bouncer 2, por ejemplo, es un juego de destruir bloques al más puro estilo Breakout, en el que la bola se sustituye por un par de personajes que se impulsan mutuamente en el aire y rebotan en una especie de balancín. Por su parte, Pushy IIb es un juego de empujar bloques, inspirado en Sokoban, donde manejas a una simpática manchita morada que desplaza bloques en un laberinto para hacerlos coincidir con los patrones del suelo.
Time Slip, que se sale de la norma, es un juego de plataformas y rompecabezas que dotaba a los jugadores con la habilidad de manipular el tiempo para superar obstáculos. "Esta mecánica permite la existencia de variaciones de vuestro avatar, tanto del pasado como del futuro", comenta Sacha Allari, experto en control de calidad en el proyecto de Net Yaroze. "Podéis trabajar con vuestros homólogos para resolver los rompecabezas de plataforma. Sin embargo, si tocáis a otro de vuestros 'yo', tendréis que volver a empezar. Así se obliga al jugador a que recule y piense dónde y cuándo posicionar al avatar para superar el nivel".
Los juegos más característicos de PS1 son Arena y Adventure Game, en los cuales se experimenta con las oportunidades tecnológicas que podía ofrecer la consola. Adventure Game es la parodia de un RPG de fantasía en tercera persona, donde se hace hincapié en la exploración libre y el humor irónico. No obstante, la característica que lo hace interesante hoy en día es su cámara en 3D y cómo la perspectiva del juego se adentra en picado en sus dioramas de fantasía, de las que sale del mismo modo, a medida que el jugador va cambiando de zona en el mundo.
Por su parte, Arena es un juego de disparos multijugador con mechas y de acción trepidante que el desarrollador Tom Madans creó en tan solo cuatro meses. "Era la época de los juegos en 3D primitivos, así que todo era nuevo y emocionante", explica Rouse. "Puede que para los estándares actuales se queden cortos, pero en los años 90 resultaban impresionantes. Había profesionales que se devanaban los sesos para comprender cómo era posible que solo una persona o dos sacaran adelante proyectos así".
No cabe duda de que una de las cosas que caracteriza a los juegos de Net Yaroze es su herencia amateur y cargada de entusiasmo. "Estos títulos no se crearon con una intención comercial, sino como desafíos personales, por la gratificación y la pasión de hacer juegos", cuenta Rouse. "Algunos desarrolladores tenían sus propios trabajos, eran estudiantes o incluso eran profesionales en busca de proyectos paralelos". Es una etapa fascinante de la historia del desarrollo de juegos indie, que a la vez recuerda a los programadores independientes que formaron colectivamente la escena Britsoft en el Reino Unido, sin perder de vista la era de Xbox Live Arcade, cuando los fabricantes no solo lograron hacer más accesibles las herramientas para el desarrollo de videojuegos, sino que también ayudaron a que esos juegos encontraran su público.

Cabe destacar que todos los juegos de Net Yaroze se han incluido en Antstream Arcade con el permiso de sus creadores, ya que Rouse afirma que "se beneficiarán personalmente siguiendo las mismas condiciones de los acuerdos que tenemos con otros equipos independientes". No obstante, una cosa es localizar y adquirir estos juegos, y otra muy distinta, conseguir que funcionen en hardware moderno.
Para lograrlo, Rouse afirma que Antstream "ha tenido que crear su propio emulador de PlayStation, que no es moco de pavo". Además, explica que los juegos de Net Yaroze "no cuentan con un formato sencillo de arrastrar y soltar", por lo que "se tuvo que trabajar mucho en una ingeniería a medida que garantizara que los juegos se ejecutaban y funcionaban con nuestra emulación". Aunque fue un proceso muy complejo, Rouse afirma que el nivel de dificultad para cada juego era el mismo a la hora de que Antstream los "ingiriese". "En cuanto dimos con el modo de hacerlo con uno, lo demás fue rodado", añade.
Si todo sale según lo previsto, los cinco juegos de Net Yaroze ya disponibles son solo la punta del iceberg. Rouse confiesa que, actualmente, Antstream incluye el "4 % del catálogo total", pero la empresa sigue en proceso de asegurar más títulos de Net Yaroze con el objetivo final de ofrecer la biblioteca completa. "Tenemos la esperanza de que otros desarrolladores de Net Yaroze vean esta primera entrega y se pongan en contacto con nosotros, con la idea de conservar y publicar sus títulos. Así, los jugadores de hoy en día y de un futuro podrán disfrutar de un momento tan trascendental en la historia del desarrollo de videojuegos", afirma Rouse.
Jugad a estos títulos resucitados y a muchos más en Antstream Arcade hoy.