
Cómo Carmageddon: Rogue Shift busca reinventar la saga de carreras más polémica del mundo de los videojuegos

Carmageddon es conocido por su violencia desenfadada y su sentido del humor provocador, pero la saga de juegos de carreras creada por Stainless Games también estaba muy adelantada a su tiempo. En una época en la que el concepto de mundo abierto aún estaba muy lejos de popularizarse, Carmageddon permitía a los jugadores explorar sus escenarios con total libertad y completar las carreras no solo cruzando la meta en primer lugar, sino también acabando con los rivales o atropellando a los peatones que deambulaban por el mapa.
Ese planteamiento de libertad total de Carmageddon gozó de un enorme éxito a finales de los años noventa y dio pie a numerosas secuelas. Sin embargo, la fórmula apenas evolucionó con el paso de los años, hasta el punto de que podría decirse que terminó estancándose. El Carmageddon más reciente, Carmageddon: Max Damage de 2016, fue una recreación fiel de aquellos títulos clásicos con tecnología moderna, pero no logró cautivar a los jugadores como lo había hecho el original dos décadas atrás.
Carmageddon: Rogue Shift, el primer juego de Carmageddon de esta década, cuenta con una nueva desarrolladora al volante y una visión de la conducción muy diferente. Carmageddon: Rogue Shift reinterpreta el caótico juego de carreras con una estructura roguelite completamente nueva, pensada para que cada carrera sea una experiencia distinta.

Conocida hasta ahora por la saga de carreras en gravedad cero Redout, la desarrolladora 34BigThings fue adquirida por Embracer Group en 2020. Cuando al estudio se le presentó la oportunidad de trabajar con la licencia de Carmageddon, no se lo pensó dos veces.
"Carmageddon fue literalmente la razón por la que uno de nuestros cofundadores se dedicó a hacer videojuegos", comenta Giuseppe Beppe Franchi, director de diseño de 34BigThings. "Fue algo muy importante para nosotros".
34BigThings no tuvo desde el principio la intención de transformar Carmageddon en un roguelite. "Arrancamos con una visión algo diferente, más abierta y más libre", explica Franchi. Sin embargo, el estudio consideró que ese enfoque daba lugar a un juego al que le costaba diferenciarse de sus predecesores. "Necesitábamos acotar el diseño, y añadir un componente roguelite fue una manera de darle un pequeño giro a la fórmula".
Carmageddon: Rogue Shift está ambientado en el año 2050 y sitúa a los jugadores en una carrera mortal a través del país hasta un puerto espacial, desde donde podrán escapar de una Tierra posapocalíptica. Como especialistas en juegos de carreras, en 34BigThings querían trasladar a la conducción por tierra firme de Carmageddon la sensación de velocidad y las físicas que caracterizan a la saga Redout.

"Queríamos apostar por la velocidad", afirma Franchi. "No queríamos renunciar a ella, creemos que es una de las señas de identidad del estudio". Además de los Carmageddon originales de Stainless, Franchi menciona títulos de conducción agresiva como Blur y Split/Second entre sus principales referentes. "Esa sensación de ir a toda pastilla y destrozarlo todo bebe directamente de Blur y Split/Second".
Como parte de ese enfoque, 34BigThings buscaba que los jugadores sintieran de verdad el contacto con el terreno bajo las ruedas. "El material sobre el que ruedan los neumáticos determina el nivel de agarre de la superficie. Si intentas recortar una curva, ¿qué te encuentras? ¿Barro? ¿Hierba? ¿O arena?", comenta Franchi.
La travesía de Carmageddon: Rogue Shift se desarrolla a lo largo de una serie de circuitos diseñados a mano. No obstante, en cada etapa del trayecto los jugadores podrán elegir entre varias rutas que se abren a través del escenario.
Sea cual sea la ruta elegida, los desafíos que les esperan serán feroces. Al igual que en los anteriores Carmageddon, los circuitos de Rogue Shift están plagados de peligros y obstáculos, entre ellos su particular versión de los peatones: hordas de criaturas no muertas conocidas como los Wasted.

En algunas versiones del Carmageddon original, los peatones fueron reemplazados por zombis (o robots) para cumplir con las leyes de censura de ciertos mercados. Sin embargo, Franchi aclara que los Wasted de Carmageddon: Rogue Shift no están ahí por miedo a la censura ni a la polémica: "Si hubiéramos mantenido la fórmula original de Carmageddon, nos habríamos enfrentado a menos críticas por parte de la comunidad", explica. La razón es otra: 34BigThings quería integrar de forma más directa el elemento humano en la mecánica de Carmageddon, transformándolo en una amenaza más activa y con un impacto claro en la jugabilidad.
Con ese objetivo en mente, en Carmageddon hay dos tipos de Wasted. Por un lado están los Wasted comunes, que, según Franchi, funcionan como "bolos" para el jugador, ya que atropellarlos ayuda a aumentar la velocidad. Pero también están los Wasted especiales, que suponen una amenaza directa para el coche. "Hay Wasted peligrosos: algunos explotan, otros se defienden, disparan proyectiles, y otros chillan y desaparecen en una nube de humo que te empuja hacia atrás", señala Franchi.
Además de los Wasted, os enfrentaréis a pilotos rivales armados con armas montadas, así como a una fuerza policial hostil conocida como los Enforcers, cuyo objetivo será sacaros de la carretera. Estos últimos se añadieron para que los jugadores sigan teniendo retos incluso cuando van en primera posición. "De hecho, la presencia policial aumentará si vas claramente en cabeza y no hay rivales cerca, de este modo sigues teniendo con quién luchar y aún puedes acumular puntos y mejoras", dice Franchi.
Por último, cada región del mundo de Carmageddon: Rogue Shift está dominada por imponentes jefes sobre ruedas a los que tendréis que derrotar para alcanzar el puerto espacial. En cuanto a cómo 34BigThings ha integrado los combates contra jefes en un juego de carreras, Franchi explica que el estudio ha optado por varios enfoques distintos. "A algunos hay que eliminarlos dentro de un tiempo límite. A otro hay que superarlo en la carrera y cruzar la línea de meta antes que él. Y hay uno del que no puedo adelantar nada, pero básicamente tienes que sobrevivir", cuenta.

Alcanzar el puerto espacial frente a semejantes obstáculos no será tarea fácil y, como en cualquier roguelite, lo más probable es que no lo consigáis en el primer intento. Pero, al igual que en otros títulos del género, el fracaso forma parte de la experiencia. Cada intento fallido permitirá desbloquear nuevas habilidades y objetos que mejorarán vuestras posibilidades en la pista, acumulando poder de distintas maneras para manteneros en la carrera durante más tiempo.
Una de ellas es el sistema de ventajas. Aunque Carmageddon: Rogue Shift se centra más en las carreras que las entregas anteriores de la saga, su sistema de mejoras busca reflejar la libertad de objetivos de los Carmageddon originales de Stainless. De este modo, los jugadores pueden crear configuraciones orientadas a mejorar el rendimiento en carrera, potenciar el combate contra pilotos rivales o aumentar la capacidad de arrasar con hordas de Wasted. "Además, hemos incluido conjuntos de mejoras que, por ejemplo, al montar dos del mismo tipo en el coche, producen efectos más potentes", dice Franchi.
Las ventajas no son el único recurso para aumentar vuestras opciones en la pista. Carmageddon: Rogue Shift también cuenta con 13 clases de armas que los jugadores podrán ir desbloqueando, desde escopetas montadas hasta cañones de riel. La mayoría de estas armas son nuevas en la saga, aunque Franchi adelanta que hay una que regresa bajo un nombre distinto y que "los seguidores de siempre reconocerán al instante".
Además, los nuevos vehículos que se van desbloqueando a lo largo de Carmageddon: Rogue Shift abren la puerta a tácticas y estilos de juego diferentes. "Hay un vehículo del que estoy especialmente orgulloso: es uno de los más rápidos, pero también muy inestable y complicado de dominar. Por eso le hemos añadido torretas automáticas, para que puedas centrarte únicamente en la conducción", dice Franchi. "Se pueden hacer configuraciones increíbles con él".
De hecho, 34BigThings diseñó Carmageddon: Rogue Shift con una progresión de poder muy pronunciada que los jugadores pueden explotar hasta rozar lo desequilibrado. "Lo tenemos asumido. Los jugadores encontrarán la forma de romper el juego, así que ¿por qué no aceptarlo y fomentarlo?", comenta Franchi. Como ejemplo de ese poder capaz de romper el juego, añade: "Hay mejoras que multiplican la cantidad de misiles que disparas y que pueden combinarse con otras que aumentan el daño que infliges por cada proyectil lanzado. Cuando digo que se pueden crear combinaciones muy locas, me refiero a cosas como estas".

El género roguelite atraviesa ahora mismo un momento de enorme popularidad y ha catapultado a títulos como Balatro o Ball x Pit a un éxito rotundo. Sin embargo, aunque el póker y Breakout han demostrado ser bases muy compatibles con la experiencia roguelite, son pocos los desarrolladores que se han atrevido a aplicar una progresión de estilo roguelike a un juego de carreras.
Pero Franchi considera que Carmageddon: Rogue Shift consigue una fusión igual de emocionante y espera que esta mezcla sirva para revitalizar la saga para una nueva generación de jugadores. "Creo que es algo novedoso", explica. "Parte del atractivo de lanzar este juego es que estamos probando algo muy distinto, sobre todo tratándose de una saga que llevaba tanto tiempo en el dique seco".
Carmageddon: Rogue Shift estará disponible el 2 de febrero en la Epic Games Store.