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El DLC Darkest Dungeon II: Inhuman Bondage y su modo Kingdoms traen la ruina al viaje

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Steven T. Wright
28 ene 2025
Darkest Dungeon II no es para cobardes. Su tono lúgubre sin reservas, sus monstruos repletos de pústulas y sus combates altamente estratégicos no tienen reparos en poner a prueba vuestros límites, pero a los que deciden hacer frente al desafío suele parecerles difícil resistirse a sus encantos.

Esos encantos pasan a ser todavía más diabólicos con el lanzamiento del nuevo DLC Inhuman Bondage de Darkest Dungeon II y su esperado modo Kingdoms. Después de dedicarle unas horas al DLC, queda claro que Inhuman Bondage es una versión radical del juego base de Darkest Dungeon II que os hará volver a por más.
El modo básico de Darkest Dungeon II, Confesiones, se distancia bastante del bucle de jugabilidad del título original. Presenta una estructura de roguelite tradicional: controláis a cuatro héroes a los que se les ha confiado la tarea de transportar literalmente la última luz de la esperanza a través de los restos de un mundo destrozado.

Vuestra diligencia (Stagecoach) no para de sufrir emboscadas de horrores ambulantes y escurridizos a los que os enfrentáis en desafiantes combates por turnos. La posición de vuestros héroes y sus movimientos son de vital importancia en estos, y siempre os encontraréis a unas pocas malas decisiones de una vergonzosa derrota. No solo os tenéis que preocupar por la salud física de vuestros héroes, sino también por la mental. Si alguno se estresa demasiado, puede sufrir un colapso emocional (Meltdown) que reducirá su salud y suele desencadenar una de las clásicas espirales de muerte del juego. (Por algo se llama Darkest Dungeon, vaya).

El DLC Inhuman Bondage de Darkest Dungeon II incluye una nueva minirregión para este modo, Las catacumbas. Haciendo honor a su nombre, es una zona subterránea llena de monstruosidades viscosas a las que tendréis que enfrentaros. También incluye el personaje favorito de los seguidores del juego original, la Abominación, así como nuevos enemigos, objetos y muchas baratijas con las que enredar.
Kingdoms de Darkest Dungeon II: Inhuman Bondage - 2
Sin embargo, la gran novedad de este DLC es sin duda el modo Kingdoms. A diferencia del modo Confesiones, en Kingdoms empezáis con un plantel completo de héroes magullados y ensangrentados entre los que elegir, desde el Hombre de Armas y su escudo hasta el Leproso, que se ciega a sí mismo. En vez de seguir un camino lineal para salvar el mundo, aquí trabajáis para salvar un "reino" de una ruina segura a manos de una facción invasora. En el primer módulo, Glotonería del Clan Bestioide, os enfrentáis a berserkers con cuernos que invaden la tierra y destruyen vuestras preciadas posadas.

Kingdoms añade una capa de metacomplejidad de juego de rol a la experiencia de Darkest Dungeon II. Un ejemplo de esto sería la presencia de un mapa del mundo bastante intimidante que os muestra la disposición del terreno. Al principio de cada partida podéis elegir el tamaño general del mapa en el que queréis jugar y otras opciones, como el límite de tiempo (en días). A partir de ahí, partís en vuestra diligencia y os dirigís a las importantísimas posadas, los edificios que os sirven de refugio y baluarte contra las crecientes hordas. Las posadas también tenían esta función en el juego base, pero aquí podéis (y debéis) mejorarlas para sobrevivir.

Todas las posadas tienen cinco árboles tecnológicos diferentes en los que invertir recursos, lo que os permite mejorar a vuestros héroes, curarlos y comprar baratijas y objetos que podéis usar en las batallas y entre ellas. Como cada posada tiene sus propios árboles y tendréis que ir de una a otra en vuestra misión de salvar el reino, os tocará decidir en qué árboles centraros y cuáles ignorar. Estas decisiones pueden tener muchas repercusiones en vuestra partida.
Kingdoms de Darkest Dungeon II: Inhuman Bondage - 1
Las fuerzas invasoras también pueden atacar y asediar las posadas. Podéis intentar mitigar esto creando barricadas y subiendo de nivel a los soldados para que la posada se pueda defender, e incluso podéis incorporar a estos soldados a vuestro grupo si alguno de vuestros héroes cae durante un asedio.

La única forma de ganar en el modo Kingdoms es recoger una serie de objetos de misión que os dan pistas de dónde ir a continuación. Por ejemplo, uno de los primeros objetos es un catalejo que tendréis que usar en un punto elevado para obtener más información sobre los bestioides (Beastmen). Todo progreso resta un día del temporizador final y el enemigo se vuelve más agresivo llegados ciertos puntos, con lo que tener que equilibrar el progreso en las misiones con la defensa de las posadas genera una tensión espectacular que pondrá a prueba vuestro temple.

Mientras que Confesiones os obliga a mantener los mismos héroes durante toda la partida, el modo Kingdoms os permite mezclar y combinar los personajes de vuestro grupo a medida que avanzáis. Los que prefieran seguir con el mismo grupo básico durante horas y horas no tardarán en encontrarse fuera de su zona de confort, ya que los enemigos de Kingdoms pegan fuerte y tumbarlos requiere diversos enfoques estratégicos. Curarse es más barato y podréis hacerlo más a menudo que en Confesiones, pero sigue costando recursos vitales que pueden acabar marcando la diferencia entre la victoria y la derrota. Por eso, aunque dejar en el banquillo a vuestro héroe preferido os duela, suele ser una buena decisión.

Las pocas horas que he pasado con el nuevo modo Kingdoms de Darkest Dungeon II han sido brutales, agotadoras y estimulantes. El nivel de profundidad estratégica combina con gran éxito lo mejor del Darkest Dungeon original y de Darkest Dungeon II y recupera el aspecto de construcción de bases del primer juego que tanto gustó a los jugadores y que ahora cuenta con unos cuantos giros inesperados. Es una experiencia totalmente nueva que no dejará indiferentes ni siquiera a los jugadores experimentados.
Kingdoms de Darkest Dungeon II: Inhuman Bondage - 4
Aunque es cierto que estoy muy lejos de ser un maestro de Darkest Dungeon, solo tardé media hora en conseguir que me mataran a todo el equipo por primera vez, y fue a manos de un enemigo de dificultad media que sencillamente infravaloré. Lo bueno es que incluso una derrota así no supone necesariamente el final de vuestra partida: vuestra diligencia reaparecerá en las cercanías y no tendréis más que dirigiros a una posada para conseguir cuatro héroes más con los que continuar la batalla. Igual que en Confesiones, es muy poco probable que triunféis en vuestro primer intento, pero aprenderéis un montón de trucos para hacerlo mejor la próxima vez.

Darkest Dungeon II es sombrío sin reservas, y su nuevo DLC, Inhuman Bondage, no es una excepción. No es exageración decir que Kingdoms es prácticamente un juego nuevo por derecho propio, así que, si lleváis un tiempo sin visitar las ruinosas tierras del juego, este es el momento perfecto para volver a ellas. Eso sí, sed conscientes de que todas las victorias os harán sudar.

Darkest Dungeon II está disponible en la Epic Games Store, y su nuevo DLC, Inhuman Bondage ya ha salido.