
Cómo el juego de escape Boxes: Lost Fragments espera escapar de la sombra de The Room

En este sector existe un fenómeno peculiar que se ha repetido en numerosas ocasiones desde que nació, y es el que se produce cuando un juego se convierte en un género. Cuando Steve Wozniak creó Breakout en 1976, era un juego en el que había que lanzar una bola contra un muro de ladrillos. Una década más tarde, cuando salió Arkanoid, se había convertido en un género con docenas de imitadores y evoluciones. Antes de Grand Theft Auto III, no existían títulos en 3D sobre robar coches y circular por la ciudad cometiendo crímenes. Pero hoy es uno de los géneros más reconocibles del sector.
Con Boxes: Lost Fragments, la desarrolladora Big Loop Studios viene a recordarnos que a The Room, una colección de rompecabezas de cajas mágicas lanzado en 2012, le ha pasado exactamente lo mismo.

"La serie The Room de Fireproof dio lugar al inicio de un género nicho con el que tanto nosotros como los jugadores sentimos una gran conexión —nos dijo el equipo de Big Loop cuando hablamos sobre el juego que acaban de lanzar en la Epic Games Store, Boxes: Lost Fragments—. Es un género muy poco cuidado por la industria, del que solo se lanzan un número reducido de juegos de calidad cada año. Por eso hemos querido aportar nuestra visión y nuestras ideas sin dejar de mantenernos fieles a lo que ha hecho que sea tan querido por mucha gente".
Es indiscutible que, aunque se trata de un género en el que no faltan imitadores, la calidad brilla por su ausencia. En cualquier tienda para móviles encontraréis incontables decenas de títulos que intentan imitar el enfoque dado por The Room a lo que ahora se llama "juegos de escape", con ubicaciones lúgubres y sombrías llenas de cajas de rompecabezas y dioramas interactivos, pero ninguno de ellos posee el encanto, el ingenio o las asombrosas animaciones a los que debe su popularidad el título original. Hasta ahora, el sucesor de The Room que más éxito ha tenido es The House of Da Vinci, pero Boxes tiene potencial para disputarle el puesto.
En Boxes: Lost Fragments, interpretamos a un ladrón que se cuela en una mansión enorme para robar un objeto concreto, pero se va encontrando cada vez más enredado en un número creciente de cajas rompecabezas de complejidad creciente que debe sondear, investigar y resolver con el fin de conseguir los objetos necesarios para seguir adentrándose en los misterios del lugar.
Big Loop comienza con ventaja este viaje. Todos sus juegos anteriores, como Doors: Paradox, han ofrecido rompecabezas de estilo similar a los de The Room, aunque en entornos brillantes, casi de dibujos animados. Boxes: Lost Fragments supone un repentino cambio de tono. "Elegimos una ambientación más sombría para Boxes porque queríamos un juego más serio, más difícil y más críptico —nos explicaron los desarrolladores de Big Loop—. Pero, a pesar de ello, hemos añadido montones de momentos divertidos, secretos y sorpresas que hacen referencia a nuestros juegos anteriores, y que los jugadores reconocerán".
Como es natural, esta nueva evolución tiene la ventaja de contar con un público que ya está familiarizado con el vocabulario de un género muy concreto.

En todos los niveles de Boxes: Lost Fragments, comenzamos con una caja o un modelo sobre un plinto en medio de una sala. Podemos desplazarnos alrededor del objeto en cuestión e investigarlo en busca de palancas, interruptores y diales perceptibles a simple vista, así como de elementos menos visibles, como compartimentos ocultos, piezas deslizantes y objetos que recoger para usar en otra parte. A menudo, algún panel contendrá otros rompecabezas de naturaleza específica, como laberintos giratorios o secuencias de botones y luces que, una vez resueltos, abrirán un compartimento o harán que se deslice y reordene alguna parte de la caja con un movimiento de mecanismos de asombrosa complejidad.
Y hablando de magia, muchas de las cajas contienen espacios imposibles, con una profundidad que desafía la geometría, e incluso portales. En el transcurso del juego, andaremos constantemente haciendo cosas como buscar la clavija que encaja en un engranaje de forma extraña que encontramos antes para, una vez insertada, girar el mecanismo resultante y desvelar el siguiente secreto. Boxes: Lost Fragments puede jactarse ser muy metódico en el sentido de que no está diseñado para que nos quedemos bloqueados ni acabemos tirándonos de los pelos, sino de tal modo que recibamos constantemente el chute de dopamina del progreso.
Y, en gran medida, esto se debe a su ejecución. "Hemos dedicado una gran cantidad de tiempo a diseñar unos sistemas de juego que sean interesantes y variados —nos cuentan los desarrolladores—, y luego nos hemos asegurado de que tanto las interacciones como el diseño artístico y el sonido estén pulidos al máximo".
Porque, claro, hay que hablar del sonido. Boxes: Lost Fragments da una importancia capital al apartado sonoro, hasta el punto de que, muchas veces, las pistas sonoras son casi tan relevantes como las visuales.
"Hemos usado el sonido de tres maneras distintas —nos cuenta Boyko Spasov cuando le preguntamos de manera específica por el diseño sonoro del juego—. Hacemos un uso exhaustivo de la música y los sonidos de ambiente para que los jugadores se sumerjan en la atmósfera. En segundo lugar, y esto es fundamental, usamos el sonido como mecanismo informativo en todas las interacciones del jugador con los niveles. Y, por último, el juego cuenta con magníficas cinemáticas en las que la música y el sonido desempeñan un papel muy importante".Es el segundo elemento el que más destaca de Boxes: Lost Fragments; el juego guía a los jugadores hacia las soluciones de formas más interesantes que mediante las clásicas pistas visuales.

Otra cosa que también cabe destacar es que Boxes es claramente un juego de PC. Muchos de los juegos salidos tras The Room eran títulos para móviles que luego recibían desafortunados ports en PC con texturas de baja resolución e interfaces poco depuradas. Pero Boxes ha seguido la trayectoria contraria: nació como juego de PC y es ahora cuando se está trasladando a móviles. Los desarrolladores nos cuentan lo siguiente: "Comenzamos el desarrollo por la versión para PC porque es más sencillo crear un juego más depurado y luego quitarle los elementos más exigentes para que funcione en dispositivos menos potentes".
No será fácil coexistir con una serie de títulos que ha definido un género, como The Room. Las comparaciones son inevitables, en gran parte porque, como nos ha dicho el equipo de Big Loop, el sector no ha tratado bien al género. De hecho, Fireproof, el estudio responsable de su creación, no ha sacado ningún título de The Room que no sea de realidad virtual desde 2018.
Y hablando de la realidad virtual, podría ser el próximo gran hito para Big Loop. "Ya hemos dado los primeros pasos para investigar lo que haría falta para llevar Boxes: Lost Fragments a la realidad virtual —nos cuentan—. Aún no sabemos si esto se plasmará en un juego, pero lo que sí tenemos muy claro es que es el tipo de título que es perfecto para esa tecnología".
Boxes: Lost Fragments ya está disponible en la Epic Games Store.