
Nova Roma os encarga la tarea de construir una ciudad eterna que sobreviva al paso del tiempo

Roma ha caído. Décadas de decadencia, corrupción rampante y conflictos interminables han reducido la Ciudad Eterna a ruinas humeantes. Pero aún queda una chispa de esperanza mientras lideráis a un grupo de supervivientes a costas lejanas en las que todos ansían labrarse una nueva vida. Este es vuestro objetivo principal en Nova Roma, un nuevo juego de gestión y construcción de ciudades desarrollado por Lion Shield y distribuido por Hooded Horse.
En Lion Shield no son novatos en el género de la estrategia: ya publicaron Kingdoms and Castles en 2017. Ahora, el cofundador del estudio, Pete Angstadt, espera que el equipo pueda replicar su anterior éxito con esta andadura en una nueva ambientación.
«La infraestructura y los servicios de las ciudades romanas antiguas eran bastante avanzados para su época», señala Angstadt. «Tiene mucho sentido que ambientemos un juego de construcción de ciudades durante esa era, ya que hay muchas ideas con las que trabajar. Tienes sistemas de acueductos basados en la gravedad, estructuras monumentales e incluso edificios de uso mixto con apartamentos encima y tiendas debajo. Son todas mecánicas basadas en la historia y que estamos implementando en el juego».
Angstadt también menciona que el equipo aprendió mucho de Kingdoms and Castles, ya que querían que los jugadores experimentaran sus juegos a través del mundo, en lugar de tener que navegar por numerosos menús y hojas de cálculo. Con ese fin, optaron por «simplificar las tareas aburridas o poco interesantes» que podrían resultar intrusivas para los jugadores en Nova Roma.

Este enfoque simplificado distingue a Nova Roma de otros simuladores de gestión y construcción de ciudades clásicos como las sagas Caesar, Tropico y Anno, cuya última entrega, Anno 117: Pax Romana, también está ambientada en la Antigüedad clásica.
Para empezar, los jugadores de Nova Roma seguirán teniendo que construir el habitual conjunto de residencias, almacenes, granjas, campamentos madereros, fosas de arcilla, canteras y demás. Pero no hace falta que cada edificio esté conectado a un camino. En su lugar, es suficiente con que el camino pase por la zona circundante y que los edificios estén a cierta distancia.
En segundo lugar, Nova Roma evita la típica mecánica de «clases de ciudadanos» que podemos ver en otros títulos, en la que las categorías inferiores ascienden manualmente a categorías superiores, obteniendo nuevas necesidades o demandas. En su lugar, todos los ciudadanos de Nova Roma pertenecen a un conteo de población general y conseguiréis más colonos a medida que los barcos traigan a inmigrantes a vuestras costas cada estación.
«No tenemos un ascenso explícito de ciudadanos», nos dice Angstadt. «Los ciudadanos que llegan a la ciudad son libertos, esclavos fugitivos y antiguos ciudadanos descontentos del Imperio romano. Podéis ver su origen al examinarlos en el juego. En realidad, la antigua Roma tenía estratos y clases, pero en Nova Roma todos los ciudadanos tienen la oportunidad de vivir o trabajar donde sea».
Gestionar vuestra mano de obra es tan fácil como hacer clic en el menú de trabajos y mover cada clase de trabajo hacia arriba o hacia abajo en la lista, dependiendo de la prioridad que queráis darle. Por ejemplo, podríais mover a constructores y preparadores de terrenos al fondo de la lista para asegurar que vuestros ciudadanos se dediquen principalmente al cultivo de uvas, la panadería, la prevención de incendios, la alfarería o las obras de teatro. Vuestra población se adaptará como corresponda, lo que hace que la microgestión sea muy sencilla.

Pero vuestros ciudadanos no son los únicos con necesidades que satisfacer en Nova Roma. También tendréis que véroslas con los caprichos y antojos de los dioses. Al principio, podréis construir templos y dedicarlos a Júpiter, Venus, Marte, Mercurio y otras deidades. Desde ahí, tendréis que completar requisitos conocidos como Divine Tasks (tareas divinas), como asegurar que vuestra ciudad tenga un alto número de población, hacer ofrendas de pescado o trigo, o levantar aún más santuarios y templos en la isla.
Satisfaced las demandas de los dioses y os recompensarán con bendiciones que incluyen una mayor felicidad de los aldeanos, mayor producción de comida y fabricación, así como favores adicionales que podréis utilizar para desbloquear nuevas tecnologías.
De lo contrario, si ignoráis a las deidades durante demasiado tiempo, se enfadarán y sentiréis su ira divina. Quizá estéis disfrutando de las vistas de una próspera ciudad y, de repente, estéis con la mandíbula desencajada viendo cómo Júpiter desata una tormenta eléctrica, Vulcano provoca incendios descontrolados y Poseidón inunda las calles. Dicho esto, nos han informado de que estos desastres (tanto los menores como los mayores) pueden ajustarse desde las opciones de dificultad del juego.
Hablando de inundaciones, Nova Roma también introduce una mecánica que no se suele ver en el género de la estrategia: herramientas de terraformación y paisajismo que os permitirán no solo elevar o rebajar el nivel del suelo, sino también construir presas y acueductos para redirigir el flujo del agua. Podéis usar esto para regar vuestros campos de forma segura, lo que producirá cosechas más abundantes.
«Podéis planificar cómo queréis modificar el terreno utilizando las herramientas de edición y los ciudadanos se encargarán de excavar para llevarlo a cabo», nos dice Angstadt. «Las mecánicas del agua no están basadas en vóxeles, como en Minecraft. En su lugar, funcionan con físicas, así que, si excavas un canal para redirigir un río, fluirá hacia abajo, como esperarías que lo hiciera en la vida real. La fertilidad del suelo también está basada en la proximidad del agua, así que, si quieres fertilizar una zona nueva, puedes bifurcar un río y dirigirlo a donde quieras. Toda esta planificación ocurre en un mundo simulado, así que puedes ver el impacto de tus cambios antes de que ocurran, lo que te permite evitar provocar inundaciones indeseadas en la ciudad».

Os esperan numerosos desafíos a medida que vuestro asentamiento continúa creciendo, así que es importante mantener un ejército. Al principio, solo tendréis acceso a murallas de madera y torres de guardia, junto con una milicia formada por docenas de trabajadores. Más tarde, podréis reclutar legionarios desde los cuarteles, lo que os permitirá mantener un ejército permanente para defender vuestro territorio.
Desde proteger la ciudad de bandidos y piratas que aparecerán para saquear vuestras costas hasta tener que lidiar con el resurgimiento del Imperio romano que busca reconquistar vuestras tierras. En relación con esta amenaza, también podéis esperar que haya plagas y más invasiones de creciente intensidad a medida que avance vuestra campaña.
Nova Roma parece bastante prometedor y estará disponible en acceso anticipado el año que viene. Lion Shield quiere aumentar el contenido del juego a lo largo del ciclo de desarrollo. «Tenemos muchas cosas que queremos probar con el panteón de los dioses», señala Angstadt. «Quizá veáis a algún monstruo mitológico, también».
Nova Roma estará disponible el 22 de enero de 2026 en acceso anticipado en la Epic Games Store.