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The Expanse: Osiris Reborn evoca a los primeros Mass Effect con una historia de ficción que deja huella

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Charlie Wacholz
22 ago 2025
The Expanse: Osiris Reborn captura muchos de los elementos que hicieron icónicos a los primeros Mass Effect : integra mecánicas de un juego de disparos cooperativo y de RPG con elecciones en un mundo muy vívido y bien definido. Súmale escenarios destructibles altamente reactivos y sorprendentes, cameos de personajes de la serie de Syfy interpretados por sus actores originales, y una interesante dinámica política entre una humanidad dividida, y obtendrás todos los ingredientes de una gran aventura de ciencia ficción.

Por mucho que me encante la ciencia ficción que me transporta sin dejar espacio para la incredulidad, también es genial cuando todo tiene una explicación o está conectado con algo teóricamente real. El mundo de The Expanse siempre ha tenido ese enfoque, tanto en los libros como en la serie. Sin embargo, ese tipo de ciencia ficción tan detallada y realista no siempre se adapta bien al entorno de los videojuegos. Aunque el hiperrealismo y la inmersión simulada pueden destacar al recrear ciudades, batallas históricas o gráficos detallados, suelen quedarse cortos cuando se trata de combate, movimiento o exploración. Cuanto más lejos lleva un juego su propia ficción, más cuesta que ese realismo tan estricto funcione bien en un juego de disparos. En una demo de una hora sin interacción directa, Owlcat Games demostró gran habilidad al lograr ese delicado equilibrio en The Expanse: Osiris Reborn.

La demo sigue al personaje principal, creado por el jugador, y a su hermano gemelo, J, y arranca tras un misterioso y devastador incidente. Ambos logran huir a bordo de una nave robada, la cual pertenecía a la flota corporativa de Protogen, una empresa de ética cuestionable y con motivos ocultos. Así que era solo cuestión de tiempo antes de que se metieran en problemas. Pero antes de toda la acción, los hermanos habían pasado un rato conversando con miembros de la tripulación, como un despachador nacido en una colonia de asteroides. Su complexión delgada se debía a la falta de gravedad, y su forma de hablar era suave porque en las colonias del cinturón usan lenguaje de señas. Y, por un instante, su diálogo me preocupó. No porque estuviera mal escrito o sonara raro, sino porque temí que toda la demo estaría plagada de personajes igual de reservados, siguiendo esos estereotipos terribles que abundan en el género de la ciencia ficción dura. Enseguida me di cuenta de que no era así, gracias al elenco tan pintoresco de la nave, como un personaje hablador a cargo de la tienda y otro que cocina ¡y cambia el menú seguido! Todos tenían un montón de opciones de diálogo, y lo que alcancé a ver reflejaba un gran cuidado en la construcción de sus personalidades, sin quedarse en los típicos estereotipos de la ciencia ficción que abundan en juegos de este estilo.

Pero la calma no duró mucho: Protogen no tardó en encontrar a la tripulación. Tras intervenir las comunicaciones de la nave y lanzar un ultimátum directo: “Entréguennos a los ladrones o asuman las consecuencias”, se presentó la primera elección narrativa del juego. Podíamos elegir entre convencer al oficial al mando de que pusiera a la estación en alerta o hacernos los tontos y arreglárnoslas como pudiéramos. El otro periodista y yo decidimos lo segundo para no poner en peligro a la tripulación, y nos escabullimos por un ducto de aire desde la oficina del jefe. Spoiler: no salió nada bien.
The Expanse: Osiris Reborn Ovp5h
Y apenas un momento después, los héroes ya andaban esquivando balas. Para limpiar su nombre, como quien cambia las placas de un auto robado, los protagonistas se enfrentaron a tiroteos en escenarios intensos, incluyendo uno sobre el casco de la nave, y tuvieron que colarse por los camarotes esquivando enemigos y resolviendo acertijos ambientales sencillos. A veces, estas secuencias estaban intercaladas con cinemáticas y eventos guionizados, como rutas alternativas o recompensas extra, que mostraban las consecuencias de nuestras elecciones. Los desarrolladores también señalaban qué habría ocurrido si hubiéramos preparado la nave para el combate o si hubiéramos tomado una ruta diferente para cumplir la misión.

En el camino, el personaje principal le iba diciendo a su hermano gemelo qué hacer, como tirar estructuras del escenario o destruir coberturas con granadas incendiarias. Pero no era el único que lo ayudaba. Otros miembros de la tripulación también pueden darte una mano, incluso sin estar en la misión. En nuestro caso, activaron las torretas exteriores de la nave para combatir la amenaza. Como el juego respeta las reglas realistas de su mundo, esa ayuda duró poco, pero fue efectiva antes de que el casco se cerrara. El hermano también influía en otras decisiones más pequeñas, como por dónde ir o a qué ritmo avanzar, aunque no siempre podía ayudarte directamente en medio del combate. Me parece una forma interesante de equilibrar un sistema de compañeros a lo Mass Effect, sin eliminar por completo la posibilidad de que un personaje logre ganarse tu simpatía.

El combate parecía bastante divertido, con armas con buen daño y sonido, aunque el sistema de cobertura no parece ofrecer nada que no hayamos visto antes.
Banner de la gamescom con su logotipo
Lo que vi en esa secuencia se presta, y con razón, a muchas comparaciones con la obra emblemática de BioWare. Y, en su mayoría, esas similitudes le sientan bastante bien. Más allá de algunos cambios mecánicos menores, como el sistema remoto de compañeros y escenarios más dinámicos, no vi grandes cambios respecto a la fórmula clásica. Pero al final, lo que realmente importa es la historia. No me quedó del todo claro cuál será el rumbo narrativo del juego, pero lo que vi de los personajes y el guion, me convenció de su potencial. 

Ya puedes agregar The Expanse: Osiris Reborn a tu lista de deseos en la Epic Games Store.