Captura de pantalla de Shadow Gambit: The Cursed Crew que muestra a los personajes sentados alrededor de una mesa
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Samuráis, vaqueros y el legado táctico de Mimimi Games

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Steven Nguyen Scaife
17 nov 2023
Captura de pantalla de Shadow Gambit: The Cursed Crew que muestra a los personajes sentados alrededor de una mesa

La desarrolladora alemana Mimimi Games anunció hace poco que su nuevo juego, Shadow Gambit: The Cursed Crew, sería el último título del estudio, por desgracia. Por triste que sea el cierre del equipo, el legado que ha dejado Mimimi no es nada desdeñable. A lo largo de estos ocho años, el estudio ha pasado a ser conocido como el abanderado de unos juegos de estrategia que prácticamente habían desaparecido: la estrategia en tiempo real, o lo que en Mimimi llaman "juegos de sigilo y estrategia". Tras tres títulos y una expansión, el recorrido del estudio es envidiable.

En 1998, Commandos: Behind Enemy Lines, de Pyro Studios, hizo surgir un subgénero nuevo gracias a su vista cenital y su énfasis en el sigilo. Los jugadores deben guiar a un pequeño grupo de agentes de la 2.ª Guerra Mundial a lo largo de mapas en los que se ven superados numérica y ofensivamente. Para avanzar es necesario mermar las filas enemigas, alejar a los guardas de sus posiciones o esperar a que sus compatriotas se dirijan a otra zona. A primera vista puede dar la sensación de que este subgénero es muy similar a los juegos de estrategia en tiempo real, pero identificar los patrones de las patrullas y esquivar los conos de visión enemigos es algo que se asemeja más a los juegos de rompecabezas.
Commandos 3
Commandos inspiró una serie de proyectos similares, como Desperados, la franquicia del salvaje Oeste, pero su apogeo duró poco. Los juegos de estrategia en tiempo real, al igual que los juegos de sigilo puro y duro, dejaron de estar de moda.

Commandos 3, remasterizado hace poco y lanzado originalmente en 2003, sería la última entrega de la franquicia con vista cenital. La secuela de 2006 seguía la estela de los juegos de disparos en primera persona. Ese mismo año, el segundo Desperados añadió elementos de los juegos en tercera persona, y tras Helldorado, una versión derivada que salió en 2007, la franquicia guardó silencio durante más de una década.


Shadow Tactics: Blades of the Shogun


Para 2016 ya nadie confiaba en que fuera a salir un nuevo juego de estrategia en tiempo real, y mucho menos desarrollado por Mimimi Games, que antes había creado el plataformas The Last Tinker: City of Colors. Ese título no tenía nada que ver con Shadow Tactics: Blades of the Shogun y su sangrienta revuelta en el Japón feudal.

Al jugar ahora a Shadow Tactics, lo que más llama la atención es lo coherentes que fueron las decisiones de desarrollo del estudio desde el principio. Quitando las mejoras en el desarrollo de personajes y la legibilidad de la interfaz, la jugabilidad de Blades of the Shogun es como la de los últimos títulos de Mimimi. Sus amplios niveles cuentan con combinaciones de cinco personajes distintos, cada uno de un color diferente para poder identificarlos fácilmente por los complicados mapas. Son muy distintos entre sí, desde el poderoso samurái Mugen hasta el frágil francotirador Takuma o la niña ladrona Yuki.
Shadow Tactics: Blades of the Shogun
Cada personaje cuenta con habilidades especiales y distintas maneras de interactuar con el mundo, y en Shadow Tactics es clave sopesar esas diferencias en función de cada situación. Ni Takuma ni Mugen pueden trepar por las enredaderas, por ejemplo, pero Mugen es el único capaz de abatir a un samurái enemigo sin ayuda. Habrá situaciones en las que tendrás que emplear el modo Sombra ("Shadow Mode") para desencadenar combinaciones de acciones pulsando un solo botón.

De todos los juegos de Mimimi, Blades of the Shogun es el más realista, pero hay ciertos aspectos que le dan un toque más ficticio que explorarían más a fondo en sus siguientes títulos. Una de las habilidades de Takuma invoca a un pequeño tanuki que hace ruido, mientras que Mugen pueden alzar peñas y lanzárselas a los enemigos para que sufran un "accidente". Y los guardas son fácilmente identificables gracias a su ropa: los que llevan un sombrero de paja, por ejemplo, no abandonarán su puesto para investigar distracciones.

Ante todo, Shadow Tactics alienta a los jugadores a cargar partida sin ningún tipo de pudor cuando algo se tuerce. Mimimi en ningún momento te hace pensar que tengas que completar los niveles de una tacada, de hecho, en la parte superior de la pantalla hay un contador que indica cuándo ha sido la última vez que has guardado la partida. De todas las funciones del juego, ese sencillo contador probablemente sea la señal más clara de que entienden al dedillo cómo funciona el género y cómo interactúa la gente con él. Mientras algunos títulos te obligan a adaptarte a las circunstancias, en los juegos de sigilo y estrategia tienes que trazar un plan e intentar ejecutarlo a la perfección.


Desperados III y Aiko's Choice


Cuatro años después de Shadow Tactics, con Desperados III Mimimi devolvió a la vida una de las franquicias que inspiró al estudio, y cambiaron el Japón feudal por el salvaje Oeste. Los atuendos también se modificaron, claro, y, en este título, los guardas inmóviles están equipados con ponchos en vez de con sombreros de paja y hay brutos con abrigos largos, en lugar de samuráis fornidos.

El elenco de personajes combina caras familiares con algunas otras nuevas, y la distribución de las habilidades es un poco diferente a la de Blades of the Shogun. John Cooper, el típico vaquero, es como el ninja Hayato, pero en lugar de shurikens usa dos pistolas. Y el trampero Hector combina el conjunto de movimientos de la pequeña Yuki con la fuerza de Mugen, lo que cambia por completo la manera de tender trampas, ya que puede arrojar los cuerpos para ocultarlos en lugares cercanos en vez de tener que arrastrarlos poco a poco para que nadie los vea. Que un cambio tan anecdótico altere a tal nivel el equilibrio del juego es una clara señal de lo bien construidos que están los títulos de Mimimi.
Desperados III
Con el nuevo personaje de Isabelle dejan de lado esas habilidades más realistas de Shadow Tactics y optan por usar poderes sobrenaturales, lo que ya permite entrever la dirección del próximo juego de Mimimi, Shadow Gambit: The Cursed Crew. Sus poderes de vudú son de los más divertidos y potentes de Desperados III, y con ellos puede vincular a dos enemigos para que lo que le pase a uno le afecte también al otro. Hasta puede manipular durante un breve periodo la mente de algunos guardas para crear reacciones en cadena de lo más perversas.

Ante todo, Desperados III sigue a rajatabla la filosofía de "más es más". No es solo que los personajes tengan más habilidades, sino que los niveles son más amplios y cuentan con más modos, lo que anima a repetirlos más veces. Con el modo Recompensa ("Bounty Mode"), podrás completar los niveles con personajes que no estaban disponibles en la primera partida. Por otra parte, los desafíos del Barón alteran por completo los mapas ya existentes con objetivos nuevos.

A diferencia de los elementos de acción presentes en los primeros juegos de estrategia en tiempo real, las novedades de Desperados III amplían el juego sin descuidar el aspecto de sigilo. Además del equivalente al modo Sombra, que pausa la acción, la mayor adición son las zonas neutrales, donde los personajes pueden caminar libremente antes de llevar a cabo sus violentas tácticas.

Y lo mejor de todo probablemente sean los elegantes vídeos de repetición que se muestran después de todos los niveles de Desperados III. Desde una perspectiva alejada, podrás ver tu partida a toda velocidad, con líneas de colores que indican el progreso de los personajes por el mapa e iconos que marcan dónde usaste algunas habilidades o mataste a ciertos guardas. Es una recompensa muy gratificante, ya que te permite repasar el plan y la coordinación que has llevado a cabo y lo bien que has resuelto los diferentes niveles.
Shadow Tactics: Aiko's Choice
Y por si había alguna duda de lo bien que entendió el género Mimimi con su primer título, la expansión independiente de Shadow Tactics: Blades of the Shogun conserva sus mecánicas pese a haber salido cinco años más tarde (y un año después de Desperados III). Aunque son misiones intermedias y más breves, los niveles más amplios de Shadow Tactics: Aiko's Choice te permiten hacer algo que en el juego original apenas se podía hacer: usar a los cinco personajes a la vez.
 

Shadow Gambit: The Cursed Crew


Shadow Gambit: The Cursed Crew es una experiencia de fantasía que tiene lugar en una versión sobrenatural de la edad de oro de la piratería en la que los muertos han vuelto a la vida para hacerse a la mar junto con los vivos. La protagonista, Afia, que envaina la espada en una herida que tiene el pecho, leva anclas para revivir al Red Marley, un barco inteligente, y a su legendaria tripulación.

En muchos sentidos, Shadow Gambit es el juego más ambicioso de Mimimi. Mientras que los otros títulos seguían una estela muy concreta, The Cursed Crew se adentra en territorio desconocido y añade elementos no lineales a la ya establecida fórmula de estrategia de sigilo, lo que les permite a los jugadores elegir qué isla visitar y qué misión emprender a continuación. En las islas hasta tendrás que seleccionar en qué lugar atracar, ya que tendrás que volver a todas en futuras misiones.
Shadow Gambit: The Cursed Crew 2
Ese aspecto no lineal también se puede ver en los tripulantes jugables, a quienes Afia puede revivir en el orden que desee una vez que tenga los recursos adecuados. En total hay ocho piratas no muertos. En los personajes es donde está realmente el encanto de The Cursed Crew, y está claro que los desarrolladores dejaron volar su imaginación al crear sus habilidades.

Algunas permiten sortear obstáculos de maneras poco convencionales; por ejemplo, la musculada artillera Gaëlle puede meter a los tripulantes en su cañón para lanzarlos sobre paredes o hacer que aterricen en tejados. Quentin, un esqueleto de oro, usa una caña de pescar para interactuar con objetos lejanos, tanto para deshacerse de cuerpos rápidamente como para atraer a los aliados hacia sí mismo. Hasta hay una zona en la que podrás conocer a tu tripulación, al más puro estilo de Mass Effect.

El cambio narrativo más drástico de The Cursed Crew probablemente sea su gestión del guardado rápido. En lugar de mostrar un contador en la parte superior de la pantalla, el guardado rápido se incrusta directamente en la historia del juego. Ahora los guardados rápidos son "recuerdos" conservados gracias a las habilidades del Red Marley, que hace aparecer una campana fantasmal en la pantalla para animarte a guardar cuando pasa cierto tiempo.
Shadow Gambit: The Cursed Crew - Barco
La habilidad mostrada por Mimimi a lo largo de los años es un claro indicativo de una desarrolladora que entiende a la perfección el género de sus títulos. Sin embargo, la nueva y prometedora dirección que tomó el equipo con Shadow Gambit: The Cursed Crew resulta ahora más trágica debido a que ya no podrán perfeccionar las mecánicas implementadas. Eso sí, el legado que Mimimi deja tras de sí no es meramente anecdótico. Mimimi se ha convertido en una parte integral para la historia de un género que el estudio revivió por sí solo.