
A la deriva, en un mar de desesperación, The Last Caretaker propone a los jugadores aferrarse a la esperanza

Dime si ya habías escuchado esto antes: el mundo está en ruinas. La humanidad ha escapado hacia el cosmos y ha dejado atrás una red de robots encargados de preservar lo poco que queda. No se sabe bien qué le sucedió a la Tierra, y mucho menos a los humanos que la abandonaron, pero esos misterios son los que te impulsan a seguir adelante en tu misión por mantener vivo el legado de la humanidad.
Un mundo desolado y postapocalíptico no es un concepto inexplorado en los videojuegos, pero sirve como un potente punto de partida para The Last Caretaker, el título debut de la desarrolladora Channel37. Juegas como el robot epónimo que se reactiva misteriosamente con una necesidad inexplicable, casi compulsiva, de completar su misión. Por obra del destino, los que huyeron a las estrellas descubrieron que no pueden reproducirse en un ambiente sin gravedad, lo que significa que su última esperanza es que uno de los robots, en este caso tú, cultive embriones genéticamente modificados para luego lanzarlos al espacio exterior y asegurar la perpetuación de la humanidad.

"Nuestro equipo tiene una fascinación por la evolución de la tecnología desde siempre, por lo que la idea de construir un mundo donde los robots desempeñan un papel central para el futuro de la humanidad nos pareció atractiva desde un comienzo", explica Jack Pattillo, community manager de Channel37.
"También queríamos crear un mundo que se sintiera habitado. Esta no es la historia de cómo ocurrió la gran inundación. El juego comienza con un mundo que ya está bajo el agua. Ese no es el misterio central, es solo el trasfondo", continúa Pattillo. "Tu aventura no se trata de sobrevivir a la inundación, sino en afrontar lo que vino después. Desde el principio, teníamos la intención de que los jugadores entraran en un mundo lleno de preguntas sin respuesta: ¿Por qué te reactivaron? ¿Qué pasó con los que huyeron de la Tierra? ¿Qué hay más allá del horizonte? El juego te anima a explorar, guiándote de un lugar a otro mientras vas reconstruyendo las respuestas".
El prólogo de The Last Caretaker, que pudimos probar durante el Summer Games Fest, sirve como una especie de avance, donde se presentan algunas de las mecánicas principales sin desvelar todo el misterio. Las interacciones con los objetos y la física juegan un papel central: casi todos los objetos con los que te encontrarás en The Last Caretaker se pueden recoger, tirar, transportar o almacenar en tu inventario para guardarlos. Tu primera tarea será poner en marcha el barco, para lo cual tendrás que cargar algunos de sus componentes, conectándolos entre sí con cables eléctricos. Las baterías que encontrarás, por lo general, necesitarán carga. Para ello, podrás usar la corriente eléctrica que puede invertirse y que te permitirá descargar o recargar equipos clave.

Mi favorito fue un dispositivo que bauticé como "el Triturador", que tritura cualquier cosa que le arrojes (como tuberías oxidadas o sillas de oficina, tú eliges, el cielo postapocalíptico es el límite) y la convierte en materia prima. Estos materiales pueden utilizarse para fabricar equipos como herramientas de reparación y linternas, aunque parece que hay varias decenas de planos y objetos fabricables en el juego completo y solo hemos visto una pequeña parte.
Mi tiempo de prueba con The Last Caretaker llegó a su fin una vez que logré poner mi barco en marcha y me lancé a alta mar, pero tan solo vi un poco de lo que el juego tiene para ofrecer. A medida que empiezas a explorar las estructuras cercanas (torres de radio, laboratorios científicos abandonados, depósitos de gas y ese tipo de cosas), el mapa del juego se irá ampliando, y se revelarán más áreas cruciales con el objetivo final de llegar a una base de lanzamiento de cohetes que (supuestamente) te permitirá enviar a los humanos recién nacidos al espacio.
Si bien el equipo de Channel37 planea lanzar The Last Caretaker en acceso anticipado a finales de este año, el proceso de desarrollo está en constante evolución y ya cuenta con una comunidad devota. Pattillo, que anteriormente trabajó para Rooster Teeth, no es ajeno al mundo de los programas por internet y presenta semanalmente una transmisión en vivo del juego.

"No nos escondemos detrás de secciones verticales pulidas", comenta Pattillo. "Por el contrario, los espectadores vieron evolucionar el juego en tiempo real. El mapa ha cambiado, la interfaz de usuario se ha modificado, han aparecido nuevas armas, se han renovado los sistemas y las máquinas se han rediseñado o reformado por completo. Si algo se ha modificado, es probable que lo hayan visto suceder en vivo. Este nivel de apertura es fundamental para la forma en la que construimos tanto nuestro juego como nuestra comunidad. Estamos orgullosos de The Last Caretaker y esperamos que, al invitar a la gente a ver lo que hay detrás del telón, se entusiasmen tanto como nosotros por ver qué va a pasar a continuación".
Añade The Last Caretaker a la lista de deseos de la Epic Games Store antes de su lanzamiento en acceso anticipado a finales de este año. Para quienes quieran seguir el desarrollo de The Last Caretaker, pueden ver las transmisiones en vivo semanales en YouTube.