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Guía de Timberborn: cómo salvar el mundo solo con castores

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Len Hafer
8 jul 2025

Timberborn, el juego de construcción de ciudades en el que controláis una colonia de castores emprendedores, no siempre ha tenido una gran etapa final. En sus primeras versiones de acceso anticipado, bastaba con sobrevivir y prosperar hasta que estuvierais conformes con vuestro imperio. 

Pero ahora, los castores pueden salvar el mundo, y nuestra guía de Timberborn os enseñará cómo.

Puede que al principio no os deis cuenta, pero Timberborn tiene lugar en un mundo en el que la humanidad se ha extinguido y ha dejado rascacielos en ruinas y devastación ecológica a su paso. Por lo visto, los castores han evolucionado hasta convertirse en la nueva especie dominante y ahora deben lidiar con la difícil realidad de vivir en un planeta árido y plagado de contaminación.
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Por suerte, los castores son excelentes ingenieros y, con el sistema de modelado de fluidos dinámico de Timberborn, podréis convertir este páramo árido en un paraíso verde. Pero, ¿y si pudierais hacer algo más que eso? Aquí es donde entran en juego los monumentos, y en particular el último y más grandioso de todos, el recultivador de la tierra (Earth Recultivator). Este enorme bulbo artificial esparcirá semillas por todo el terreno y os permitirá volver a empezar en el mapa actual y cambiar la ubicación de vuestro primer asentamiento (que normalmente se encuentra en un lugar predeterminado).

Es la culminación de todo el trabajo que habéis realizado en una partida, aunque no será un objetivo fácil de conseguir.
 

Cómo construir un asentamiento sostenible


Antes de pensar en salvar el mundo, tenéis que salvaros vosotros mismos. Los castores necesitarán un suministro sostenible de troncos, comida y agua. Y no bastará con acumular provisiones una vez que superéis cierto tamaño. Dos tipos de desastres os atormentarán con regularidad: las sequías, que provocan que todas las fuentes de agua del mapa se sequen de forma temporal, y las aún más temibles "malamareas", que harán que todas las fuentes de agua se vuelvan tóxicas de forma temporal.

Como vuestros cultivos necesitarán riego constante, incluso durante las sequías, tendréis que construir diques y depósitos que puedan almacenar agua suficiente para subsistir durante la época de escasez. En cuanto a las malamareas, tendréis que crear un sistema de compuertas y esclusas que redirijan el aguamala de forma segura lejos de vuestras reservas de agua limpia. La situación será similar a la de una sequía en el sentido de que no podréis obtener agua nueva mientras dure, por lo que necesitaréis tener mucha agua almacenada.
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Podríamos hacer una guía entera sobre la hidrología en Timberborn, pero debéis tener en cuenta que el agua siempre seguirá la ley de la gravedad y llenará cualquier cuenca hasta la altura de su borde más bajo. En el caso del aguamala, tendréis que dirigirla hasta un punto en el que pueda fluir fuera del mapa de forma natural. No bloqueéis todas las fuentes de agua o acabarán desbordándose y contaminándolo todo. Esa porquería tiene que ir a algún sitio.

Tampoco os preocupéis demasiado si no lo hacéis bien a la primera. Hay muchos pequeños matices en la física de fluidos que aprenderéis a través de la práctica, y es posible que perdáis a algunos castores por sed o contaminación en el proceso.
 

Cómo desbloquear y fabricar el recultivador de la tierra


Para empezar, el recultivador de la tierra cuesta 20 000 puntos de ciencia, lo que lo convierte en la tecnología más cara que podéis desbloquear. El observatorio, que es el edificio de producción de puntos de ciencia más eficiente, produce unos 13 por hora y requiere energía constante procedente de una rueda hidráulica o un molino de viento. Así, con un observatorio funcionando 20 horas al día (los castores tienen que dormir en algún momento), tardaríais más de 75 días del juego en desbloquear el recultivador, y eso sin tener en cuenta los requisitos previos para conseguirlo. Eso es mucho tiempo, así que sería buena idea que construyeseis varios observatorios.

Aparte de su enorme coste en puntos de ciencia, el recultivador es también la estructura más cara en cuanto a materiales. Necesitaréis 2000 engranajes, que se fabrican con tablones, los cuales a su vez se fabrican con troncos. También necesitaréis 2000 tablones tratados, que se fabrican recubriendo los tablones con resina de pino que se obtiene de este mismo árbol. Además, estos recursos requieren sus propias fábricas, que necesitan energía. Por último, necesitaréis 1500 bloques de metal, que se obtienen procesando la chatarra de metal que obtendréis en las inquietantes ruinas humanas en una fundición. Esto también requiere energía. Más adelante, podréis desbloquear las minas para acelerar un poco este último paso.
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Para conseguir vuestro objetivo también necesitaréis una gran capacidad de almacenamiento. Como referencia, el almacén subterráneo más grande tiene capacidad para 1000 unidades de cualquier material. No es necesario que reunáis todos los materiales antes de empezar a construir el recultivador de tierra, ya que vuestros transportistas los llevarán al lugar de construcción cuando los necesitéis. Con todo, esta construcción requiere de muchos recursos que también necesitaréis para otras tareas vitales, así que más vale que os preparéis.

Además de todo esto, también necesitaréis población. Yo construí mi primer cultivador de tierra con unos 70 castores y, para ser sincero, me pareció insuficiente. Cuanto más crezca vuestra población, más cuidado deberéis tener con la comida y el agua, sobre todo en caso de sequía o malamarea. Así que despacito y buena letra y llegaréis lejos.
 

Fin del viaje


Por último, tras un largo proceso de construcción (que podéis agilizar construyendo más cabañas de constructores), podréis observar cómo vuelan las semillas y se renueva la tierra, lo que otorgará a los castores cercanos un gran aumento de bienestar. Esto no tiene por qué ser el final de vuestro asentamiento, ya que podríais seguir jugando eternamente. Sin embargo, llegados a este punto, habréis cumplido la tarea más difícil que ofrece Timberborn ahora mismo. Si queríais un gran final, ¡aquí lo tenéis!

Timberborn ya está disponible en la Epic Games Store.