
Personalizad un castillo medieval y cread un clan inmortal en Vampires: Bloodlord Rising

Vampires: Bloodlord Rising empieza como tantas otras historias de chupasangres: el protagonista inmortal despierta de un letargo de décadas y recupera sus fuerzas alimentándose con una presa fresca.
Pero, tras este típico planteamiento inicial, el juego de acción y aventura en mundo abierto (ya disponible en acceso anticipado) de la desarrolladora Mehuman Games se desmarca inmediatamente del resto de juegos de vampiros. Al morder violentamente en el cuello a un conejito y a un ciervo, el antihéroe Dragos no solo absorbe la vida de los animales, sino que también se hace con sus huesos, su corazón y su pellejo.

Llenar nuestro inventario con estos recursos es la primera señal de que Vampires: Bloodlord Rising no es simplemente otro juego más de terror sangriento y centrado en la acción. Todo lo contrario: además de la fabricación, este ambicioso título repleto de contenido incluye construcción y personalización de castillos, encuentros con decisiones y sus correspondientes consecuencias, exploración de mundo abierto, supervivencia, gestión de esbirros y mucho más.
Tras dejar algunos animales más sin vida a nuestro paso, empezamos a indagar en todos estos elementos interconectados, comenzando por el amplio sistema de fabricación. Se acerca el amanecer, así que tenemos que construir un refugio para proteger a Dragos de los letales rayos del sol. Obtenemos algunos recursos —rocas, madera y piedra caliza— en los terrenos de la hacienda en ruinas de nuestro antiguo amo.
Conseguir los ingredientes básicos es solo el primer paso, ya que se deben refinar muchos recursos para convertirlos en materiales de mejor calidad. Con algo de madera y piedra caliza, construimos un puesto de artesanía, que nos permite crear unas resistentes tablas de madera. Con estas partes, ahora podemos fabricar un ataúd en el que ocultarnos del sol que está a punto de achicharrar a Dragos.

El siguiente objetivo (fabricar un cofre en el que guardar nuestro creciente inventario y una cripta que nos sirva de hogar) requiere mortero, elaborado con arcilla y arena que podemos encontrar junto al río. Parece fácil, pero al acercarnos al agua nos encontramos con un grupo de inquisidores, uno de los principales enemigos de Vampires: Bloodlord Rising.
A medida que los agresivos soldados empiezan a desenfundar las espadas, descubrimos que Dragos es algo más que el típico muerdecuellos. Además de usar sus afiladas garras para ejecutar los ataques principales, también puede hacer un poderoso movimiento que rompe escudos, así como contrarrestar los ataques enemigos. Pero estas habilidades básicas de combate son solo una pequeña muestra lo que es capaz de hacer. Al activar una "embestida", Dragos se transforma en una nube de murciélagos, mientras que en las ejecuciones puede golpear a uno de los malos de la inquisición con las extremidades que le acaba de arrancar.
Y, basándonos en las extensas rutas de progreso de Vampires: Bloodlord Rising, las capacidades de combate de Dragos, así como el resto de sus disciplinas, tienen mucho margen de crecimiento. Además de desbloquear decenas de Arcanos (como la habilidad de infligir mucho más daño) con las lágrimas de vampiro que vayáis encontrando, también podréis haceros más fuertes simplemente haciendo cosas, como explorar y fabricar.

Una vez completados el ataúd, el cofre y la cripta, Vampires: Bloodlord Rising nos insta a seguir construyendo nuestro floreciente imperio vampírico. Los objetivos a largo plazo incluyen reconstruir el castillo de nuestro parcialmente difunto amo, así como alimentar el Núcleo sediento de sangre que yace entre las ruinas de la mansión. Esto último es especialmente importante, ya que no solo mantiene vivo a Dragos, sino que también levanta el velo que bloquea otras zonas del inmenso mapa.
No tarda en resultar evidente que necesitaremos algo de ayuda para afrontar estas arduas tareas, así que nos dirigimos a la aldea para buscar reclutas. Dragos tiene dos formas, Cazador y Aristócrata, entre las que puede cambiar sobre la marcha según el tipo de actividades nocturnas que vaya a hacer. Al hablar con humanos, es mejor adoptar la segunda personalidad para conocer mejor a los aldeanos que podrían ser adecuados para vuestra causa. Por supuesto, una vez obtenida la información que necesitáis, es completamente aceptable mostrar vuestro verdadero yo y convertir a los objetivos en súbditos leales con un mordisquito en el cuello.
Con unos cuantos desdichados humanos bajo el ala (Dragos también puede convertirse en murciélago para recorrer distancias largas), empezamos a ponerlos a trabajar en nuestra larga lista de proyectos. Pero, como pronto descubriremos, crear un pequeño ejército de chupasangres también trae consigo nuevas tareas. Los esbirros necesitan comer y un refugio, así que hay que recolectar más sangre y fabricar más ataúdes. Aprendemos por las malas (cuando un sirviente cascarrabias nos pregunta a gritos si acaso tiene que dormir en el suelo) que, si descuidamos a nuestros subordinados, acabarán abandonando nuestras filas.

A pesar de perder a unos cuantos sirvientes insatisfechos, podemos alimentar el Núcleo lo suficiente para conseguir acceso a una nueva región, llamada Abismo del Infierno. El nombre de esta nueva zona del mapa que acabamos de desbloquear no decepciona, ya que inmediatamente nos pone frente a ríos de lava y una aldea en llamas. La zona también incluye un nuevo objetivo: recorrer un entorno envuelto en llamas para encontrar a la antigua novia vampiresa de Dragos, que podría ser la responsable de reducir la aldea a cenizas.
El tiempo que estuvimos jugando a Vampires: Bloodlord Rising concluye antes de que podamos ver a este intrigante y potencialmente peligroso personaje, pero, a juzgar por las horas que pasamos bajo la capa de Dragos (y por el nuevo e intimidante objetivo "Domina todas las tierras" que apareció en el registro de misiones), estamos deseando ponernos de nuevo a reformar nuestra mansión gótica, a reclutar un ejército sediento de sangre y a construir un imperio inmortal del que nuestro colmilludo señor se sintiese orgulloso.
Vampires: Bloodlord Rising ya está disponible en la Epic Games Store en acceso anticipado.